No seas insegura (el no poder confiar)

Por Elena 

A veces pienso que escribir esta columna fue una mala idea.

Y no es porque la gente en la calle me moleste y me pida fotos y autógrafos… ilusos. Tampoco es porque mi ex se sienta ofendido por todo lo dicho y eso genere un problema con mi vida… si se siente ofendido me importa un carajo.

Realmente lo que me hace pensar que esto fue una mala idea es que mis amigas piensan que tengo cierta capacidad para dar consejos en temas amorosos y me piden ayuda. ¿Acaso no han entendido nada de lo que escrito? El subtexto de cada una de estas entradas es que no tengo idea que hacer ni con mi vida ni cuando alguien se enamora, de hecho no sé nada de interacción social ¡Soy una perdida en ese universo!

Anoche me despertó la Isi a eso de las diez de la noche. Y digo despertó porque me quedé dormida viendo tele antes de las noticias. Es obvio que no fui muy feliz con la llamada, pero la voz de angustia de mi amiga me despertó en dos tiempo.

Les resumo porque fueron dos horas y algo de conversación. La Isi terminó hace como cuatro o cinco meses con su pololo de toda la vida – creo que les había contado de ella en la primera temporada del blog- y desde hace poco que está saliendo con un compañero de la u. Hasta ahí todo bien. El tema es que a mi muy querida le bajó un ataque de pánico, inseguridad, miedo y paranoia que sólo las mujeres podemos entender.

Escucho “No seas insegura” de Kevin Johansen mientras escribo esta columna, just so you know.

– Es que Nena, mejor no salgo más con este weón, mucho atado

– ¿Te ha puesto algún atado hasta ahora?

– No

– ¿Te gusta?

– Sí, pero es que es más lo que puedo perder que lo que puedo ganar

– Isi…

– Nena, mira: imagina que seguimos saliendo, lo pasamos la raja, todo bien y de pronto ¡plaf! Me caga con otra mina ¿Cómo quedo yo? ¿De nuevo pa la caga? No, ni ahí, mejor me ahorro el sufrimiento

– Me estas weiando Isi

– No

– ¿Desde cuándo tienes complejo de Davy Jones?

Les voy a resumir esa parte, porque resulta que la Isi jamás vio Piratas del Caribe y no cachaba que Davy Jones era un pobre diablo al que le rompieron el corazón y por eso se lo sacó y lo escondió en un cofrecito, con la esperanza de que así nadie más le hiciera daño.

Si yo no hubiese hecho público mi sufrimiento la gente no me preguntaría tanta cosa, digo yo. Eso sonó como una mierda de persona, lo sé. Aunque de todos modos no es tan malo poder darle una mano a los amigos, mientras después no me culpen de sus metidas de pata… No podemos decir que soy una mujer de ideas claras, más bien de conocimiento empírico relacionado al ensayo y error. Sería.

– Elena, entiende, no me puedo dar el lujo de confiar en alguien cuando ya me rompieron el corazón- a ese punto la Isi lloraba a mares y yo fumaba en el balcón intentando explicarle por décima vez lo mismo.

– Sí, pero no por eso te vas a quedar encerrada en la casa sin hacer nada, sin sentir nada y alejando a todo el mundo sólo por el miedo de que potencialmente alguien en algún momento te vuelva a hacer daño

No la logré sacar de su idea y no sé si va a mandar al compañero de la U al carajo, como estuvieron en paro tiene clases hasta fin de mes con él, así que por el momento tiene que seguir viéndolo.

Hace un tiempo leí que el amor es entregarle una pistola a la otra persona y esperar que no te reviente la cabeza de un balazo. Es la mejor descripción que he escuchado al respecto. Creo que el miedo de mi amiga es totalmente racional y la entiendo completamente. Siempre va a dar miedo que nos vuelvan a hacer daño, me incluyo en ese lote. Pero si el miedo nos va a detener de hacer cosas que podrían ser increíbles entonces nos vamos a perder de vivir. Y estar vivo no es vivir, es solo estar ahí sin hacer mucho.

Todo lo que pueda ser bueno implica un riesgo. Siempre está la posibilidad de sufrir, ya sea por amor, por amistad, por lo que sea. Así que Isi, no seas tan insegura, como dice Kevin y lánzate, que lo peor que puede sucedes es que te rompan otra vez el corazón. Y aunque duele ya te diste cuenta que nadie se muere de eso.

Comentarios

comentarios