Mi experiencia con la copita menstrual

Por Fran Candia

Hola! soy Fran y no soy vegetariana ni vegana. Soy básicamente una persona feliz, a quien le gusta rodearse de amor y felicidad. Conocí gente vegana y vegetariana que me enseñó su visión de la vida. Me llama mucho la atención el respeto que tienen del medioambiente, y de cierta forma lo empecé a tener presente en la vida diaria.

Elijo comprar productos de Comercio Justo, o hechos por personas felices, o que ayudan a que otros sean felices o que provienen de animales felices. Últimamente en las páginas de cupones de descuento salían muchas ofertas para comprar tampones en cantidades industriales a precios convenientes. Estuve tentanda a comprarlos muchas veces, pero me detenía el pensar en que esa misma cantidad
industrial de tampones baratos terminarían en la basura durante años y años tratando de degradarse. Necesitaba una solución a mi dilema ecológico/moral.

Una cosa llevó a la otra y conocí la copita menstrual Mialuna. Básicamente la copa menstrual es un contenedor de silicona médica hipoalergenica, delgado y flexible, que viene en varios tamaños:

  • XS: niñas vírgenes y menores de 30
  • S: menores de 30
  • M: Mayores de 30 con o sin hijos o quienes hayan tenido hijos por parto normal
  • L: toda edad pero con flujo muy abundante

Como yo uso el anillo anticonceptivo me fue familiar el material y la forma de ponerla dentro de la vagina. No es gigante, no da miedo y no se siente nada nada, además, si la colocas bien se sella al vacío , si la colocas mal queda incómoda, pero después de un par de intentos aprendes rápido. Yo me demoré un día en aprender. Demás está contarles que me cambió la vida, es práctica, ya no usaría tampones y menos toallas jamás en la vida. Me siento más cómoda y limpia.

Es súper fácil de lavar, solo agua y jabón neutro y el al terminar de usar y antes de empezar el mes siguiente, se pone en una olla a hervir por 5 minutos, viene con un bolso de algodón muy lindo para guardarla el resto del mes. Te la puedes cambiar cada 8 horas y así una se puede programar y hacerlo en un lugar cómodo

El primer mes que la use y ensayé solo en casa, y durante el día olvidaba que estaba en mi periodo. Al segundo mes ya la use todos los días y el cambiarla en el trabajo no fue ningún problema. Imaginen mi alegría al usar algo tan práctico, de buena calidad y que hace que ya no use plástico ni papel, nivel momia de Egipto. Me siento orgullosa de mi misma al no botar mas a la basura kilos de basura de la cual nadie se quiere hacer cargo, y que terminará llenando vertederos por siglos.

Para cerrar un dato: los cupones ofrecen los tampones a 8 Lucas las 10 cajas. La copita vale 17.000 y dura 3 años… al sacar cuentas no hay por donde te perderse.

La copita la venden por internet,  pero si eres de Santiago te recomiendo ir por ella a Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER ) queda en Lastarria 29 oficina 101, casi en alameda esquina lastarria, metro U. Católica. L as matronas y ginecologas que atienen ahí son señoras muy simpáticas, que ademas de atender pacientes, venden a precios muy convenientes todos los anticonceptivos que hay en el mercado (les haces un favor aportando a su ONG, sabes que tu plata irá a buenos fines y ahorras, porque es mas barato que comprar en las farmacias coludidas malvadas).ah! y si quieres, te regalan condones (si les pides).

Espero que mi experiencia sirva de algo para cambiar algunas conciencias o empujar a un par de niñas a probar nuevas formas de ayudar a la madre tierra.

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