El café de las mujeres: buscando potenciar a emprendedoras

En pleno Ñuñoa, con un increíble mural en su entrada, El Café de las Mujeres llama la atención de todos los peatones.

Sus dueñas, la estadounidense Brooke Young, junto a la italiana Sarah Grimaldi, y una tercera social chilena, Fernanda Clavería, nos cuentan que en un comienzo los hombres pasaban por fuera del café mirando, y preguntaban si podían entrar.

Tuvimos que hacer un letrero muy grande que dijera «Bienvenidos» para que supieran que todos podían entrar.

¿Cómo llegan una italiana y una norteamericana a abrir un café para emprendimientos femeninos en Ñuñoa? Sarah nos comenta que la historia es algo larga e incluye una muy mala experiencia con su ex marido, cuya relación terminó con violencia. Eso la llevó a salir de su natal Venecia y conocer nuestro país.

Me quede dos meses en Chile y volví a Italia a reinventarme, me propusieron ser maestra de patinaje sobre hielo, ahí conocí a Brooke y la convencí de que nos viniéramos a hacer real este proyecto.

La idea del café viene de Sarah, quien siempre quiso buscar la manera de ayudar a otras mujeres.

Me marcó mucho lo que me pasó con mi pareja y saber que de no haber tenido la posibilidad económica de reconstruir mi futuro, no habría podido salir de ahí.

El Café de las Mujeres tiene como norte dar a conocer el trabajo de variadas emprendedoras. La idea es presentar mensualmente actividades de una o dos mujeres diferentes.

Los libros que vendemos son todos de mujeres escritoras, se hacen charlas y talleres. Además, los productos que tenemos son todos hechos por mujeres, aros, galletas, mermeladas y más.

Y el producto estrella es el Café Femenino. Este café es hecho por mujeres en Perú, un producto orgánico y sustentable con presencia a nivel latinoamericano.

¿Cuál ha sido hasta ahora su mayor desafío al emprender en un país ajeno? Partir fue para ambas el primer obstáculo, al ser extranjeras, el papeleo es muy largo, además ambas han tenido que acostumbrarse a la forma nacional de hacer las cosas, una realidad diferente a sus paises de origen.

Además, llegar a un público transversal con esta propuesta, también ha sido un desafío.

Cuando hablas de feminismo, la gente siempre piensa en la idea extrema, en lo confrontacional. Pero no somos así, queremos ser muy inclusivas. Además, creo que los hombres acá son bastante tímidos y se intimidaron en un comienzo con el local.

La buena recepción que ha tenido El Café de las Mujeres, las ha llevado a tener muchas emprendedoras interesadas en ofrecer sus productos y talleres en el local, además, la idea es poder generar un espacio para orientar a pequeñas pymes femeninas, con charlas de especialistas.

¿Su consejo para las mujeres que quieren emprender? Que tengan paciencia. Todo es posible, si tienes las ganas y la fuerza, puedes hacerlo, pero se necesita fuerza, tiempo y paciencia. Pero las personas que tienen una gran fuerza interior, pueden hacer cualquier cosa.

Trabajar con otras mujeres no debe ser jamás un motivo de debilidad, sino que un motivo de fuerza. Nosotras somos muy diferentes, pero sabemos escucharnos y aprender la una de la otra, y entre todas las mujeres debemos ser un apoyo para la otra.

El Café de las Mujeres se encuentra en Dublé Almeyda 3141, Ñuñoa, Metro Chile España. En instagram actualizan sus actividades semanales.

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