Cómo preparar a los niños para la vuelta a clases

Con marzo a la vuelta de la esquina, es necesario asumir la triste realidad: se terminaron las vacaciones y muchos deben volver a clases.

Para poder afrontar este momento de la manera más apropiada y con compromisos consensuados, es que la coordinadora académica de la Escuela de Psicología de U del Pacífico, Verónica Navarrete Brescia aconseja sobre las acciones ideales para volver de la rutina veraniega.

Lo ideal es que la rutina de  vacaciones no este marcado por la falta absoluta de normas y rutinas que estaban presentes durante la etapa escolar. Lo mejor  en estos  periodos es flexibilizar los horarios de sueño, comidas entre otros, sin alterarlos totalmente ya que esto influye en los ritmos y hábitos que los niños ya tienen instalados.

La experta comenta que este proceso debe ser progresivo, ya que al estar los ritmos instalados, estos regulan nuestros hábitos de sueño, alimentación entre otros.

En este sentido es aconsejable integrar al niño actividades  que, por una parte les permiten desarrollar interés y motivaciones personales y a la vez mantener una organización de los tiempos  y las rutinas de los niños.

Sobre la mejor manera para llegar acuerdos con nuestros niños, entendiendo que pueden existir diferentes edades entre ellos, Verónica Navarrete señala como primer punto que estos espacios de acuerdos deben ser generados por los mismos padres tomando en cuenta la  etapa evolutiva del niño.

Lo ideal es generar  un lugar de escucha donde los menores puedan manifestar sus intereses, inquietudes y miedos, generándose un  espacio comunicacional  contenedor que  permite que los niños manifiesten sus planteamientos sin temer  a la negación o el juicio de sus  padres,  permitiendo en conjunto  la anticiparse a acontecimientos que confunden o asustan al niño.

School of Rock 1

Y advierte que, no es raro que en los periodos de adaptación a las nuevas rutinas de verano los niños se muestren rebeldes o irritables frente  al cambio.

Esto requiere que los padres tengan mayor tolerancia y paciencia con los niños. Es importante en estos periodos el refuerzo de los aprendizajes logrados por sobre el éxito, lo que repercute positivamente sobre la autoestima y motivación de los menores.

Sobre cómo y cuándo advertir que los niños están estresados frente a la llegada de la temporada escolar, y de cómo actuar consecuentemente, Verónica Navarrete indica los padres pueden advertirlo cuando estos comienzan a presentar – días previos al ingreso escolar – algunos de los síntomas del estrés que puede afectar a los niños en la vuelta a clases, tales como, desórdenes al dormir, irritabilidad, retraimiento, falta de apetito, entre otros.

Los padres y la familia tienen   un relevante papel en el proceso de adaptación desde la rutina veraniega al ingreso escolar.  Es importante comenzar a instalar paulatinamente hábitos y rutinas que serán requeridos en la etapa escolar. No es bueno exigir estos hábitos de un día para otro sino más bien en un proceso progresivo, que no estrese a los niños y le permita adaptarse. La compra de útiles y uniformes debe ser programada y no realizada apurada y con estrés por parte de la familia, por ejemplo.

En este mismo sentido – agrega – un aspecto importante es como los padres  y la familia significan la vuelta  a clases, ya que si esto es vivenciado por los adultos con una carga  negativa, angustiante y molesta, los niños lo vivirán de igual modo a nivel personal.

Comentarios

comentarios