¿Por qué amamos a las Clamp?

Por Clavel Verde

Clamp es una agrupación de mangakas japonesas que trabajan juntas desde el liceo. Son 4 pero partieron siendo 11. Era el típico grupo de muchachas que les gustaba mucho dibujar, y algunas se tomaron más en serio la pega que otras. 

Enumerar razones de por qué nos gustan tanto las Clamp es, yo creo, su diversidad de temas y estilos. No se amarran a ninguno, experimentan y prueban en todo, además que ya son tan famosas, que las llaman para trabajar siempre, ya sea diseñando personajes o colaborando en súper proyectos, porque son más que un referente, son una institución. A mí parecer, están al mismo nivel de popularidad y calidad que el Estudio Ghibli.

Mi historia con las Clamp partió con «Las guerreras mágicas». Las vi en el ETC y cómo no amar a las 3 niñas de diferentes colegios que se juntan en la Torre de Tokyo y de la nada pasan cosas extrañas. Es constante su fetiche con esta torre y que muchos de sus conflictos comiencen o terminen ahí. Se van al mundo mágico de «Séfiro» y tienen que vencer al enemigo arriba de unos hermosos súper robots gigantescos. De la nada, una que es amante de las magical girls, se termina interesando sin darse cuenta en los súper robots que ellas tan magistralmente instauran en la trama.

Guerreras mágicas

Investigué por internet en el cyber y me compré cuanta revista con cd pillaba (así era la cosa antes). Soñaba con el manga de RG Veda, unos tomos gordos, llenos de dibujo preciosista y estilizado, mucho ojo y pestaña negra exagerada, cuerpos largos y mitología. Nunca pude comprar ninguno y ahora son escasos.

Conocí el manga de Clover y fue la cachetada que me enseñó a ahorrar. Junté cada centavo en mi adolescencia y me compré los 4 tomos de lujo. Lo único que puedo decir es: perfección. Parte, en el primer volumen, con el desenlace, lo que hace súper necesario comprar todo lo que sigue para saber cómo llegaron ahí. Las Clamp son maestras de la narración

«X» fue la coronación. Vi la serie completa en un ciclo de anime sábado tras sábado, como ir a misa. La historia de los Dragones del Cielo versus los de la Tierra era sublime. Nunca había visto nada así. Después, fanática de los seres alados, me metí en «Wish» y adoré sus personajes asexuados llenos de amor. Luego me compré los tomos de «Miyuki-chan in Wonderland», su versión de Alicia donde todos los personajes son mujeres y «La dama de las nieves», de mitología japonesa. Una maravilla.

Miyuki-chan in Wonderland

Luego supe de Tokyo Babylon, Angelic Layer, donde tocan la temática de peleas con muñecas/robots de juguete (mega amor), Holic XXX, una gran serie más sobrenatural que se conecta con Sakura Card Captor pero de manera sutil, no solamente con Tsubasa Chronicles. Supuestamente hubo una especie de ambigua relación entre Yuuko y el mago Clow (best couple ever!!!). No soy muy fan de Tsubasa, pero aprecio mucho que este grupo conecte sus universos a través de sus obras, tienen tantas y tan variadas, que pueden hacerlo abanicándose. 

Holic

Es difícil, casi imposible, decir cuál es su obra cumbre, porque casi nunca fallan. Pero para mí, la que guardo en mi corazón, además de Clover, es Sakura Card Captor. Para mí es una santa, hay que rezarle, pedirle milagros y apuesto que los cumple. Me marcó que una niña sea quien guarda la llave con los poderes la oscuridad y la magia, que no tenga villanos, donde va a desaparecer el amor y que ella salve al mundo de manera anónima con algo tan simple y tan complejo a la vez como es el poder de las emociones humanas, que están en peligro de perderse para siempre. Ésa es la tragedia de la que habla «Kerberos» en el primer episodio. Además, ella no se transforma, si no que se viste día a día con la ropa que le hace su amiga Tomoyo, la verdadera incondicional. 

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